Decía yo en otra publicaciín que la izquierda española es patética. Ya nadie  en Europa va así. No digo solo por seguir consignas del año 33, sino también por su concepción de la realidad. Contra el ahorro, no pagar la deuda!. Esa es su dignidad, ese su patetismo, ahí está su declive. Me recuerda a las estrellas del cine mudo que cayeron en la sombra del olvido cuando las películas cobraron sonido. La imagen que irradiaban no era acorde con su tono de voz y desaparecieron.

La izquierda de los movimientos de masas está como pez fuera del agua en el mundo globalizado, en la esfera de los mercados, en la ingeniería de finanzas, en los tiempos de la información, en el avance de la técnica, en definitiva, en la realidad. No entiende ni capta nada. Todavía embauca, sí, pero no convence. Le siguen los que esperan alguna ganancia a río revuelto y jóvenes con inquietudes como las que tuvimos en su día. Pero estos no son tontos y, como nosotros, se apearán del burro.