Copio y pego datos del muro de Antonio Perez Henares:

"EPA Primer trimestre 2013. No es buena pero mejora.
Es el trimestre maldito. Y este ha sido el menos malo en los últimos nueve años.

 Comparativa con la del pasado año

 1ª 2013: 237.400 parados mas, para alcanzar el récord de 6,2 millones, un 27,16% y una cifra total de 16,2 millones de ocupados

 1ª 12014: 2.300 parados menos, un total de 5,99 millones, 25,93% y una cifra total de 16,9 millones de ocupados.

En el 2013 el número de ocupados ese trimestre descendió en en 322.300, ahora lo ha hecho en 181.000. "

No me explico como es posible vivir sin creer en las matemáticas. Los números que se dan son matemática pura y una serie puede disminuir, mantenerse constante o crecer. En este caso, crece. Con lentitud, sí, pero es la tendencia. A algunos les parece poco, no están contentos, quisieran más; yo también.
La tarea de mejorar el trabajo requiere que primero haya para los más. Una vez conseguido, el siguiente paso es aumentar su calidad, entendiendo por ello rebajar el esfuerzo que conlleva e incrementar la remuneración. Los que os desesperáis porque lo que hay es poco y encima malo, qué creéis que hay que hacer?. En la calle no se percibe, decís. En la vuestra, porque en una de los que encuentran algo, vaya que si se nota; que se lo digan a quien ha tenido la suerte de conseguir un puesto. 
Que no nos digan mentiras, oigo por ahí. En toda Europa y más en España, la gran mentira, origen de todos los males, ha sido el estado del bienestar. Era una apariencia, pues se vivía de las deudas. Los economistas han hecho el experimento del préstamo fácil previendo como resultado una aceleración sin límites de la economía. Pero la previsión iba contra natura y por ello nos han llevado a la ruina. Porque estamos hasta el cuello en ella; esto es lo que no admite engaño.
Por no creer en los números, se buscan rodeos como que los afiliados a la seguridad social aumentan porque le obligan a uno a ser autónomo. En toda empresa con empleados hay un autónomo que la creó.
La nieve en la montaña cae con lentitud y la va cubriendo. En cambio, un alud arrastra toda la de una ladera en segundos. Caer se cae de golpe; levantarse se hace poco a poco.  Así caímos al nivel de paro que hay y levantar eso costará.
Que nadie espere milagros. La recuperación será larga, pues el resultado del experimento y la política socialdemócrata ha acabado en catástrofe, pero a pesar de los incrédulos saldremos de esta.