La campaña por las Europeas ha comenzado y, como todas, no me gusta. Los dos hegemónicos, PP y PSOE, llevan la misma marcha a la que estamos acostumbrados. El primero sigue nombrando la herencia, y el segundo tratando de evitar que esta se mencione. Para ello va con la bandera de los derechos de la mujer; está bien y no habrá hombre que no esté de acuerdo, pero con eso solo no comemos.
A mi me gustaría saber cuales son las medidas que tienen en mente para atajar el paro en Europa y como piensan adelgazar los aparatos estatales. Los parlamentarios, vale, al fin y al cabo los elegimos y sabemos cuantos y quienes son. Pero el enjambre de gente allegada en la que predomina el zángano, ora en lucrativos consejos de administración, ora en secretarías y centros diversos con nombres rimbombantes, deben ser suprimidos y dejar solo a funcionarios de carrera con oposición. El ciudadano ya se ha apretado el cinto y no le quedan más agujeros, ahora toca quitar lastre a la maquinaria de los estados.