Ha sido acabar la Semana Santa, encender la tele y constatar que todo vuelve a las andadas. Primera cosa, la aparición en pantalla de Urkullu. Los nacionalistas han debido de tomarse unos vinos juntos y decidido atacar por dos flancos, el catalán y el vasco. El jefe del PNV y Lehendakari nos espeta con la frase "diversas realidades". Cuando veo que los políticos en lugar de hablar claro filosofan, me mosqueo. Algún gato tienen que lo quieren vender como liebre. La realidad es única. Ni siquiera en aquellos artículos de la revista "El Viejo Topo" que ensalzaban el comunismo se cuestionaba. Idealistas y materialistas admitían una sola. Los primeros, Dios, y los segundos, la materia, con independencia de como la percibieran nuestros sentidos.
La salida de tono de "una grande y libre", quién piensa en ello?. En eso se alían con la progresía y la izquierda, que están todavía en esa onda; no les gusta la bandera de dos colores y sacan una con un tercero, el de penitente, el morado. A Quien no la admita lo meten en el pasado franquista.
Que no nos vengan con liebres cuando son gatos, por muy simpáticos que sean estos pequeños felinos, que lo son. La realidad es que quieren separarse, y eso tan fácil no es. Por parte de España, es una cuestión que tenemos que decidir entre todos y en lo que se refiere a Europa, les han dicho que puede ser que luego entren si lo solicitan, pero que de momento van fuera.